Terapia de hipertermia para cáncer

Los tejidos cancerosos son muy susceptibles. El calor puede destruir membranas celulares, destruyendo de manera efectiva la célula. El calor también puede cambiar el microambiente de los tumores volviéndolos más vulnerables a agentes como la quimioterapia, la radiación o incluso la vitamina C.

La hipertermia —elevación significativa de la temperatura del cuerpo— también puede causar estragos, ocasionando que las proteínas se desintegren y dañen las membranas celulares. En las membranas dañadas se altera la capacidad para controlar la permeabilidad; es decir, cosas que deberían permanecer fuera de la célula entran, y cosas que deberían estar adentro salen.

Esto puede causar la muerte de la célula conduciendo a la insuficiencia de un órgano y finalmente la muerte. Para impedir esto, el hipotálamo da instrucciones al cuerpo para que disminuya la temperatura mediante los siguientes mecanismos:

  • Vasodilatación (aumentar la circulación, lo cual actúa como un refrigerador)
  • Aumento en la producción de sudor (para evaporar algo del calor)
  • Disminución en la producción de norepinefrina, epinefrina y tiroxina (para reducir la producción de calor)

Tomando todo esto en consideración, exploremos cómo puede el calor destruir a las células cancerosas sin provocar daño a las células normales. Las experiencias de la terapia de Coley, mediante la cual se provoca fiebre, demostraron lo anterior pero queremos saber en qué grado las terapias de hipertermia son efectivas y prácticas.

Cómo puede el calor destruir el cáncer

Las células cancerosas son más sensibles al calor que las células normales. Podemos aprovechar este hecho para destruir selectivamente las células malignas sin destruir las células sanas, o al menos limitar el daño, y hacer efectivo el verdadero potencial de la hipertermia como terapia para destruir tumores.

Sin embargo, la noción de que las células saludables resisten el calor mejor que las células malignas es incorrecta. El calor desnaturaliza las proteínas; las membranas celulares de las células benignas y malignas tienen las mismas proteínas.

De hecho, pruebas de laboratorio in vitro han demostrado que las membranas de las células normales y las membranas de las células cancerosas producen las mismas respuestas a la hipertermia. Entonces, ¿por qué las células cancerosas son más susceptibles al calor? Porque su sistema de enfriamiento se vuelve deficiente.

La vasculatura del tumor —vasta pero aberrante, irregular (heterogénea) y desorganizada— promueve un microambiente desfavorable adentro de los tumores cancerosos (esto es, nivel bajo de oxígeno, pH bajo).

Esto protege al cáncer de los efectos de terapias oxidativas como la radiación y de muchos agentes quimioterapéuticos porque se necesita el oxígeno para que tales agentes oxiden las células malignas. Una abundante evidencia científica muestra que calentar células animales y humanas a 40 °C o 42 °C (104 °F—107.6 °F, hipertermia moderada) cambia el microambiente de las células malignas, volviéndolas vulnerables a la apoptosis directa o a las terapias oxidativas convencionales.

Si bien es muy difícil aumentar de manera uniforme la temperatura del tumor mediante la hipertermia del cuerpo entero, especialmente con metástasis en varios órganos, es relativamente fácil elevar al rango deseado la temperatura en un solo tumor o en tumores regionales.

En la hipertermia regional o local se pretende aumentar la temperatura del área del tumor (o si es posible del tumor mismo) para destruirlo directamente con calor o sensibilizarlo para otros agentes antitumorales sin dañar el tejido circundante.

Algunos dispositivos para esto utilizan microondas, radiofrecuencia, energía de ultrasonido o hipertermia magnética; cada uno tiene un método distinto de elevar la temperatura del área o tumor, desde la aplicación directa a un tumor superficial (hipertermia superficial o hipertermia profunda de tejidos) hasta el uso de agujas o sondas (hipertermia intersticial).

Para aumentar la eficacia de la quimioterapia en la carcinomatosis peritoneal donde el revestimiento intestinal y el abdomen entero están plagados de cáncer, se calienta la quimioterapia misma y se inyecta directamente en la cavidad abdominal durante la cirugía o a través de un catéter percutáneo.

Esto se denomina perfusión peritoneal hipertérmica (CHPP, en inglés) o quimioterapia hipertérmica intraperitoneal (HIPEC, en inglés).

Debido a que sólo una región o tumor es el objetivo, se pueden lograr temperaturas más altas (por debajo de 44 °C), en comparación con el límite de 42 °C para el tratamiento del cuerpo entero. La elevación de la temperatura y el tiempo de exposición son vitales, pero en esta modalidad prácticamente no hay posibilidades de efectos secundarios extremos.

La ablación por radiofrecuencia es la hipertermia más común utilizada actualmente (RFA, en inglés) y para ésta se utilizan temperaturas muy altas completamente localizadas.

El innovador Harry H. LeVeen respaldó enfáticamente este método; realizó investigaciones con ondas de ultrasonido súper calientes en animales y logró erradicar tumores sin dañar el tejido circundante.

Con la RFA podemos tratar los tumores que no pueden extraerse con cirugía debido a su ubicación o a una salud precaria. La RFA no es barata, pero resulta económica en comparación con medicamentos nuevos; también puede aplicarse como tratamiento de pacientes no hospitalizados y puede utilizarse en conjunto con la radiación, la quimioterapia, la cirugía y agentes alternativos.

Preguntas frecuentes y específicas sobre la Terapia de Hipertermia para Cáncer

P : ¿Es segura?

R : Las células cancerosas son más sensibles al calor que las células normales. Podemos aprovechar este hecho para destruir selectivamente las células malignas sin destruir las células sanas, o al menos limitar el daño, y hacer efectivo el verdadero potencial de la hipertermia como terapia para destruir tumores.

P : ¿Cómo puedo obtener mayor información sobre las inmunoterapias de Oasis of Hope contra cáncer?

R : La manera más sencilla es llenar la forma en el lado derecho de la página en esta pantalla o también puede llamarnos sin costo desde Estados Unidos al +1 619 690 8409. En México marque el 01 664 631 6100.